jueves, 5 de noviembre de 2009

Crisis post universitaria


Desde pequeños hemos tenido una responsabilidad adquirida, que son los estudios.

En el colegio teníamos que sacarnos buenas notas, y las notas tenían mayor importancia cuando estábamos en la Enseñanza Media, ya que equivalían a puntitos muy importantes en la PAA o la PSU. Cuando me ponía floja y no estudiaba, escuchaba la voz de mi mamá diciéndome que mi única responsabilidad eran los estudios, por lo tanto tenía que ponerle harto empeño para entrar a una universidad tradicional.


Y así fue... saqué un puntaje más o menos en la PSU y entré a estudiar periodismo en una universidad tradicional, al igual que la mayoría de mis compañeros de colegio (me refiero a que entraron a estudiar a una universidad).


Durante los cinco años que duró mi carrera la única preocupación era pasar los ramos, o sea, no atrasarme, ya que eso quería decir un año más de estudios, equivalente a un año más de gastos. Dí mi examen de grado, me titulé y... ¿ahora qué?


Obviamente tenía que buscar pega, pero realmente no sabía si quería trabajar altiro, y a eso es lo que voy.


Muchos estudiantes tienen una crisis, una depresión, o como se le quiera llamar a ese sentimiento conflictivo que se da al terminar un largo camino de estudios y empezar el camino a las responsabilidades.


Inevitablemente cuando terminamos esta etapa se nos está forzando a trabajar, a ser independientes, a dejar el nido familiar... en simples palabras, a valernos por nosotros mismos. Y eso es muy razonable, pero hay muchas personas que no están listas, por eso muchos se toman un año sabático para pensar (bueno... disfrutar también) y luego retornar a la realidad.


Otro factor que horroriza a los recién egresados es el factor "pega". Hay tantas carreras saturadas (excluyendo áreas relacionadas a la salud) que es muy difícil conseguir un trabajo decente. Con decente me estoy refiriendo a un sueldo digno, al sueldo de un profesional, no a una ganga que no es merecida para alguien que estudió cinco años.


Y para conseguir pega por primera vez hay hartos pasos horribles. Primero hay que tener "pituto", (o contactos como le llaman los apitutados). Si no existe este factor hay que postular en los distintos portales de trabajos, tales como laborum, trabajando, emol, etc. Y ahí ya hay un conflicto: el de la experiencia. ¿Cómo voy a tener experiencia si en todos los trabajos me la están pidiendo?, por tanto, no me dan la posibilidad de tenerla, y si me la dan, es por un sueldo miserable y sin contrato. O sea, indefensa total.


Bueno, no todo es tan malo. Igual a veces suena el teléfono para citar a una entrevista en una buena empresa, pero por a, b o c, no quedamos seleccionados. A veces ni siquiera se alcanza a llegar a la entrevista porque quedamos descartados ante los famosos test psicológicos.


Para más remate, están todos los familiares y amigos de éstos (porque tus amigos saben que las cosas están difíciles) que te preguntan ¿y has sabido algo de pega? Ahí dan ganas de cantarles todo el rosario por la preguntita.


Creo que este período es el más conflictivo por los cambios que acarrea:el de la responsabilidad para los que empiezan a trabajar y el de la frustración para los que no encuentran el añorado trabajo. Pero también pienso fielmente (después de amargarme lo suficiente) que todo pasa por algo, que tenemos que ser positivos, y si no tenemos trabajo es porque uno nos está esperando en un futuro cercano para mejorar nuestras vidas, y por mientras... ¡disfrutar de ésta!

viernes, 9 de octubre de 2009

El amor... ¿una excusa para el maltrato?

Hace un par de años que los medios de comunicación de nuestro país nos han invadido con los reiterados maltratos que sufren las mujeres, los crueles asesinatos (o femicidios), a manos de hombres "trogloditas". Las agresiones que tienen que aguantar a causa de una pareja celosa... en fin, maltratos a causa del amor.
Y es que si realmente se está con un ser amado ¿por qué soportar tales tratos?
Los maltratos hacia la mujer los podemos apreciar en todo el mundo y en toda clase de mujeres, hasta las más famosas. De hecho, en nuestro país, según un estudio que realizó el diario La Tercera en el año 2003, 7 de cada 10 mujeres sufre de violencia intrafamiliar.
Hoy, viendo Alfombra Roja, me sorprendí como hablaban de la cantante Rihanna, quien hace algún tiempo fue víctima de violencia física por parte de su pareja, el rapero Chris Brown. Me sorprendí porque la mostraron como una modelo a seguir, siendo que estaban hablando que fue una víctima de los abusos, como si tuviéramos que actuar igual que ella si nos pasara algo similar: perdonar a nuestro amor, ya que nos golpea por nuestro bien (y si no lo hace por eso tenemos la tonta ilusión de que algún día dejará de hacerlo) y seguir felices por la vida.
Sé que es algo muy difícil salir del círculo de la violencia (y lo sé por experiencia propia). Por eso digo que ante el primer acto debiéramos huir enseguida... pero en la práctica esto nunca sucede, y esto se debe a tres grandes razones:
La primera es que tenemos la tonta idea (como lo mencioné anteriormente) de cambiar a este maltratador. La segunda es que nos podemos sentir tan disminuidas ante él, o tenemos tal culpa por algo que quizás hicimos, que creemos que merecemos este tratamiento, y finalmente la tercera es la del infinito temor que nos da el quedarnos solas y sin amor. Yo creo que la primera opción es la que se da con más frecuencia.
Lo peor de todo es que este círculo de la violencia es instaurado por todos, por lo que se denomina "sistema patriarcal", en donde el hombre es el que provee económicamente el hogar. Es por esta razón que muchas mujeres tienen miedo de huir, ya que dependen del dinero (bueno, y de los sentimientos) de su pareja. Tampoco tenemos que olvidar que la inseguridad que estos hombres causan en sus mujeres es enorme, ya que las tratan inconscientemente como objetos. Un ejemplo es la frase tan simple como "mi mujer": o sea, nosotras les pertenecemos.
Por último, quiero mencionar la frase célebre que dijo nuestra Presidenta de la República, Michelle Bachelet, en el Día Internacional de la Mujer, este año, con respecto a la violencia hacia la mujer:
"Sólo terminaremos con la violencia si terminamos con el sistema patriarcal y cultural que la ampara y la minimiza".